SEPTIEMBRE Y LA ¿VUELTA A LA RUTINA?

Septiembre es un mes que no suele gustar. Para la mayoría de nosotros, supone la vuelta a la rutina de lo habitual, a retomar obligaciones, madrugones, atascos… y a anhelar otro período vacacional donde poder descansar de nuevo.

Septiembre, generalmente, no es un mes que recibamos con agrado a pesar de que sabemos con antelación que va a llegar inexorablemente. La mente no para, nisiquiera durante las vacaciones, y ya empieza a anticipar lo que nos espera. Hay quien experimenta un bajón en su estado de ánimo, ansiedad o inquietud… El famoso trauma postvacacional se acerca. Pero ésta sensación suele ser pasajera. Pronto, a la semana de retomar los horarios habituales, algo vuelve a reajustarse en nuestro interior: Ya estamos de nuevo en la misma onda que antes de marcharnos de vacaciones.

Por suerte para nosotros las vacaciones son un tiempo para la creatividad, para la reflexión, para pensar, dejar la mente en blanco y absorber información del entorno. Quizá sea por nuestro tipo de trabajo, o porque tenemos menos preocupaciones en la cabeza, o simplemente porque tenemos más tiempo, pero el verano es para nosotros la mejor época para “trabajar” desarrollando ideas y adquiriendo nuevas habilidades.

Es por eso que la vuelta al trabajo en Septiembre, para nosotros al menos, es un momento esperado. Es el momento de poner en práctica todas esas nuevas habilidades adquiridas. Es el momento de reencontrarse con proyectos que estaban atascados para darles un nuevo enfoque. De contactar con clientes para contarles que hemos vuelto con mejores y renovadas ideas. En definitiva, es el momento de continuar haciendo lo que más nos gusta: Nuestro trabajo.